En el ámbito de la medicina, la diatermia es un tratamiento terapéutico no invasivo que utiliza corrientes electromagnéticas de alta frecuencia para generar un aumento de temperatura a diferente profundidad en el cuerpo al tiempo que evita la saturación de energía en las capas más superficiales cuando no conviene, además tiene la particularidad de que no provoca contracción muscular y por tanto no es limitado en tiempo de aplicación por la fatiga de los mismos.
Historia de la diatermia
El nacimiento de la diatermia: de la descarga al calor terapéutico
A finales del siglo XIX, Jacques Arsène d’Arsonval investigaba la respuesta fisiológica a la corriente alterna e identificó que al superar los 10 kHz, el cuerpo humano dejaba de experimentar choques eléctricos, transformando esa energía directamente en calentamiento interno [1]. D’Arsonval documentó el fenómeno y diseñó los pilares de su aplicación clínica mediante electrodos de contacto, placas capacitivas y bobinas de inducción. Por su parte, Nikola Tesla observó capacidades similares en sus experimentos con corrientes de alto potencial, sugiriendo formalmente su uso en la práctica médica [2].
Institucionalización y terminología
En 1900, el químico von Zaynek fue el primero en determinar científicamente como la densidad de la corriente y la frecuencia afectaban la producción de calor en los tejidos. Sin embargo, el término “diatermia” (proviene del griego dia, a través de, y therme, calor, lo que literalmente significa “calor a través de”) no se establecería hasta 1908, acuñado por el médico alemán Karl Franz Nagelschmidt [3].
Evolución técnológica: de la onda larga a la microonda
La tecnología de aplicación fue desarrollándose durante la primera mitad del siglo XX. Hasta la década de 1920, predominaron las máquinas de descarga de chispas basadas en bobinas de Tesla y Oudin, operando en rangos de 0,1 a 2 MHz (onda larga). Estas presentaban un riesgo elevado de quemaduras cutáneas debido al uso de electrodos de contacto directo [4].
La invención de los tubos de vacío en los años 20 permitió elevar las frecuencias al rango de 10-300 MHz, dando paso a la diatermia de onda corta. Este avance permitió el uso de placas aisladas y bobinas de inducción, mejorando la seguridad y la profundidad del tratamiento [4,5].
Tipologías de diatermia
Existen cuatro tipos de diatermia empleadas actualmente en el ámbito médico, con variaciones en su forma de aplicación:
Ultrasonidos: Aunque estrictamente se considera diatermia porque trabaja con frecuencias de alta intensidad (1 a 3Mhz) este sistema funciona convirtiendo la energía eléctrica en ultrasónica. El grado de absorción dependerá del tipo de tejido que atraviese. El hueso absorbe gran cantidad de energía, por lo que existe riesgo de quemadura. Los tendones, ligamentos y cicatrices suelen ser el objetivo habitual, favoreciendo la movilización de adherencias y aumentando la flexibilidad del tejido.
Es posible realizar la aplicación en modalidad continua o pulsátil:
Ultrasonido contínuo (Efecto mecánico y térmico)
Efectos principales:
- Vasodilatación: Al calentarse, los vasos sanguíneos se abren, mejorando el riego en la zona.
- Extensibilidad del colágeno: El calor aumenta la extensibilidad del colágeno presente en tendones y ligamentos.
- Analgesia: El calor profundo bloquea ciertas señales de dolor y relaja espasmos musculares.
¿Cuándo se usa? En lesiones crónicas, como contracturas musculares de larga evolución, fibrosis o tendinosis.
Ultrasonido pulsado (Efecto mecánico/atermal)
Mecánica: Aunque la intensidad de la onda puede ser la misma que en el continuo, el “silencio” entre pulsos permite que el tejido disipe el calor. Por tanto, no hay aumento de temperatura.
Efectos principales:
- Cavitación y Microstreaming: Crea corrientes de fluido microscópicas alrededor de las células. Estos fenómenos aumentan la permeabilidad de las membranas celulares.
- Estimulación de macrófagos y fibroblastos: Estimula la actividad de células implicadas en la reparación tisular, como fibroblastos y macrófagos.
- Reducción de edema: Ayuda a mover el líquido estancado en una inflamación reciente. (6)
Duración de la aplicación
El tiempo de aplicación del ultrasonido no es estándar para todos los pacientes; se calcula en función del tamaño del área a tratar y el ERA (Área de Radiación Efectiva) del cabezal.
Existen algunos criterios clínicos utilizados habitualmente para determinar la duración del tratamiento.
Criterio de cálculo basado en el Área de Radiación Efectiva (ERA)
La norma clínica general dicta que se deben dedicar entre 1.5 y 2 minutos por cada área equivalente al tamaño del cabezal.
- Ejemplo: Si el área lesionada es el doble de grande que el cabezal de metal, el tratamiento debería durar entre 3 y 4 minutos.
- Límite de área: No se recomienda tratar zonas que sean más de 4 veces el tamaño del cabezal, ya que la energía se dispersa tanto que no se alcanzan efectos terapéuticos reales. En esos casos, es mejor dividir la zona en dos sesiones.
Tiempos según el objetivo terapéutico
De forma general, en una sesión de fisioterapia los tiempos suelen oscilar en estos rangos: (6)
| Objetivo | Modo | Tiempo estimado |
| Lesión Aguda (reciente) | Pulsado | 5 – 8 minutos |
| Lesión Crónica (antigua) | Continuo | 8 – 10 minutos |
| Cicatrices / Fibrosis | Continuo | 3 – 5 minutos (zona muy localizada) |
| Fracturas (uso específico) | Pulsado (baja int.) | Hasta 20 minutos |
Precauciones en aplicación:
- Cartílagos de crecimiento: Nunca aplicar en niños sobre las epífisis de los huesos largos (puede frenar el crecimiento).
- Huesos prominentes: Mover siempre el cabezal para evitar el dolor periostial.
- Sensibilidad: Si el paciente no siente bien el calor, riesgo de quemadura.
Diatermia de onda corta
A diferencia del ultrasonido (energía mecánica), este sistema utiliza energía electromagnética de alta frecuencia (habitualmente 27.12 MHz). Las máquinas de diatermia de onda corta utilizan dos placas condensadoras que se colocan a cada lado de la parte del cuerpo a tratar.
Genera calor profundo mediante la agitación de iones y la rotación de moléculas dipolares (agua) en los tejidos.
Es posible realizar la aplicación en modalidad continua o pulsátil:
Onda corta continua (Efecto térmico)
Efectos principales:
- Hiperemia profunda: Produce una vasodilatación intensa que aumenta el metabolismo local y el aporte de oxígeno en zonas extensas.
- Extensibilidad del colágeno: Reduce la viscosidad y aumenta la elasticidad en articulaciones profundas (cadera, hombro) y grandes masas musculares.
- Relajación muscular: Disminuye el espasmo muscular mediante el calentamiento de las fibras gamma de los husos neuromusculares.
¿Cuándo se usa? En procesos crónicos como artrosis, rigidez articular post-inmovilización y contracturas de grandes grupos musculares. (7)
Onda corta pulsada (Efecto no térmico / atérmico)
Mecánica: La energía se entrega en ráfagas de alta potencia seguidas de tiempos de descanso. Esto permite restaurar el potencial de membrana celular sin elevar la temperatura del tejido.
Efectos principales:
- Reparación tisular: Estimula la síntesis de ATP y la actividad de los fibroblastos para generar tejido nuevo.
- Resolución del edema: Facilita la reabsorción de líquidos al mejorar la permeabilidad de la membrana y el flujo linfático.
- Aceleración de la osteogénesis: Favorece la consolidación ósea en fracturas de lenta evolución.
Diatermia por microondas
Utiliza frecuencias electromagnéticas mucho más altas (2450 MHz). Su longitud de onda es más corta, lo que permite dirigirla mediante reflectores. Su absorción es muy selectiva en tejidos con alto contenido de agua.
Efectos y mecánica: El sistema funciona por la rotación rapida de las moléculas de agua. Al ser una frecuencia tan alta, los tejidos con mucha agua (músculo) absorben la energía muy rápido, mientras que la grasa apenas se calienta.
Efectos principales:
- Aumento del metabolismo local: Acelera las reacciones enzimáticas y los procesos de curación en el vientre muscular.
- Analgesia térmica: Eleva el umbral del dolor mediante el calentamiento selectivo de los receptores nerviosos superficiales y medios.
- Vasodilatación localizada: Mejora el trofismo (nutrición) del tejido tratado.
¿Cuándo se usa? Principalmente en patologías del aparato locomotor superficial, como contracturas en trapecio, cuádriceps o tríceps sural. Es ideal cuando se busca calentar el músculo sin calentar excesivamente la grasa subcutánea.
Consideraciones de seguridad: A diferencia de la onda corta, las microondas se reflejan fácilmente en superficies metálicas y presentan una elevada absorción en tejidos con alto contenido hídrico. Por ello, es obligatorio secar perfectamente el sudor de la piel para evitar quemaduras por ebullición de las gotas. (8)
Precauciones de onda corta y microondas:
- Sudor: La piel debe mantenerse seca. Las gotas de sudor pueden calentarse rápidamente y aumentar el riesgo de quemaduras cutáneas.
- Cables: Los cables del aparato no deben cruzarse ni tocar al paciente (pueden crear arcos eléctricos).
- Obesidad: La onda corta capacitiva calienta mucho la grasa; es necesario controlar la posible acumulación de calor en el tejido adiposo antes de alcanzar estructuras musculares profundas.
Contraindicaciones en diatermia
| Contraindicación | Ultrasonido | Onda Corta / Microondas | Radiofrecuencia (Tecar) |
| Tumores/Cáncer | SÍ (No aplicar) | SÍ (No aplicar) | SÍ (No aplicar) |
| Marcapasos | Solo si es lejos | SÍ (Peligro total) | SÍ (Peligro total) |
| Embarazo | No en abdomen/lumbar | SÍ (Peligro total) | SÍ (Peligro total) |
| Metales (implantes) | NO (Generalmente seguro) | SÍ (Peligro de quemadura) | DEPENDE (Suele permitirse*) |
| Tromboflebitis/TEV | SÍ (No aplicar) | SÍ (No aplicar) | SÍ (No aplicar) |
| Zonas isquémicas | SÍ (Riesgo de daño) | SÍ (Riesgo de daño) | SÍ (Riesgo de daño) |
Referencias bibliográficas
- Sujet JP. History of Diathermy. J Med Eng Technol. 1994;18(3):98-103.
- Tesla N. Experiments with Alternate Currents of High Potential and High Frequency. New York: W.J. Johnston Co; 1892.
- Nagelschmidt KF. Lehrbuch der Diathermie für Ärzte und Studierende. Berlin: Springer-Verlag; 1913.
- Kovács R. Electrotherapy and Light Therapy. Philadelphia: Lea & Febiger; 1945.
- Licht SH. Therapeutic Heat and Cold. New Haven: Elizabeth Licht Publisher; 1967.
- Cameron MH. Agentes físicos en rehabilitación: práctica basada en la evidencia. 6.ª ed. Barcelona: Elsevier; 2023.
- Rodríguez Martín JM. Electroterapia en Fisioterapia. 3ª ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 2014.
- Prentice WE. Therapeutic Modalities for Rehabilitation. 5th ed. New York: McGraw-Hill Education; 2017.
- ¿Por qué me duele la rodilla por la noche? - 14 octubre 2026
- ¿Por qué me duele la rodilla al bajar escaleras? - 7 octubre 2026
- ¿Qué es la neuralgia del pudendo y cómo se trata? - 5 octubre 2026

