Expertos en Radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico Valencia
En Medicina del Dolor en Valencia somos especialistas en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico. Indicamos esta técnica cuando el origen del dolor se localiza en nervios periféricos concretos que recogen la señal dolorosa de articulaciones, músculos o estructuras osteoarticulares, y se requiere una intervención dirigida dentro de un plan terapéutico bien definido.
La radiofrecuencia periférica es especialmente útil en dolor articular crónico, dolor neuropático localizado y síndromes dolorosos persistentes en los que los tratamientos conservadores no han sido suficientes. Nuestro enfoque se basa en identificar con precisión el nervio implicado y actuar de forma selectiva para reducir la transmisión del dolor sin comprometer la función motora.
Si precisas una valoración especializada y un enfoque clínico riguroso, la radiofrecuencia aplicada en el sistema nervioso periférico puede contemplarse como una opción dentro de las alternativas disponibles tras estudiar tu caso y la evolución de los tratamientos previos.
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¿Qué es la radiofrecuencia aplicada en el sistema nervioso periférico?
La radiofrecuencia aplicada en el sistema nervioso periférico es un procedimiento mínimamente invasivo que permite modular la actividad de nervios sensitivos responsables de transmitir el dolor desde distintas zonas del cuerpo hacia el sistema nervioso central.
Mediante la aplicación de energía de radiofrecuencia (térmica o pulsada) se reduce la capacidad del nervio para transmitir señales dolorosas, logrando un alivio prolongado sin necesidad de cirugía. El efecto se produce gracias a un calentamiento controlado del tejido nervioso, generado por la fricción iónica inducida por la corriente de alta frecuencia, lo que disminuye la actividad nociceptiva del nervio tratado.
Los resultados suelen mantenerse entre 6 y 9 meses, pudiendo oscilar aproximadamente entre 3 y 18 meses, en función del nervio tratado, la patología de base y las características individuales del paciente.
Este tratamiento está indicado en dolor articular crónico, neuralgias periféricas, síndromes compresivos, dolor neuropático localizado y situaciones en las que el dolor se mantiene por la actividad anómala de un nervio periférico bien identificado.
Aplicaciones de la radiofrecuencia
La radiofrecuencia aplicada en el sistema nervioso periférico puede realizarse en distintas regiones del cuerpo, en función del nervio responsable del dolor y de la articulación o zona afectada. Cada localización requiere un abordaje específico y una técnica precisa para obtener un efecto terapéutico adecuado.
Entre las aplicaciones más relevantes se encuentran las siguientes, ordenadas de forma anatómica de arriba abajo:
Radiofrecuencia de nervios de la cabeza – Nervio de Arnold
La radiofrecuencia del nervio de Arnold se utiliza en el tratamiento de cefaleas y neuralgias occipitales. Este nervio puede estar implicado en cuadros de dolor intenso y recurrente, especialmente en:
- Neuralgia de Arnold.
- Migraña refractaria.
- Cefaleas en racimo.
La modulación de este nervio permite reducir la intensidad y la frecuencia de los episodios dolorosos, mejorando de forma notable la calidad de vida del paciente.
Radiofrecuencia de nervios del hombro
En el dolor crónico de hombro, los nervios supraescapular y axilar desempeñan un papel clave en la transmisión del dolor articular. La radiofrecuencia sobre estos nervios está indicada en:
- Artrosis de hombro.
- Dolor persistente tras cirugía o traumatismos.
- Hombro doloroso crónico con limitación funcional.
El tratamiento permite disminuir el dolor y facilitar la recuperación funcional, favoreciendo la rehabilitación.
Radiofrecuencia de nervios de la mano y antebrazo
La radiofrecuencia periférica puede aplicarse en determinados casos de:
- Síndrome del túnel carpiano.
- Síndrome del túnel cubital.
Cuando el dolor neuropático o las parestesias persisten pese al tratamiento conservador, esta técnica puede ayudar a reducir la sintomatología y mejorar la funcionalidad.
Radiofrecuencia de nervios de la cadera
El dolor crónico de cadera puede estar mediado por el nervio obturador y el nervio femoral, especialmente en casos de artrosis o dolor residual tras cirugía. La radiofrecuencia en esta región permite:
- Reducir el dolor articular.
- Mejorar la movilidad.
- Retrasar o evitar procedimientos más invasivos.
Radiofrecuencia del nervio femorocutáneo lateral
La radiofrecuencia del nervio femorocutáneo lateral está indicada en la meralgia parestésica, un trastorno caracterizado por dolor, quemazón o adormecimiento en la cara externa del muslo. Es una opción eficaz cuando el tratamiento farmacológico no resulta suficiente.
Radiofrecuencia de nervios de la rodilla
En la artrosis de rodilla y otros cuadros de dolor crónico, la radiofrecuencia de los nervios geniculados permite modular la inervación sensitiva de la articulación. Está indicada en:
- Artrosis de rodilla.
- Dolor persistente tras cirugía.
- Pacientes no candidatos a prótesis o que desean retrasarla.
Este abordaje puede mejorar de forma significativa el dolor y la capacidad funcional.
Radiofrecuencia de nervios del pie y tobillo
El dolor neuropático o articular del pie puede tratarse mediante radiofrecuencia sobre nervios como:
- Nervio tibial posterior.
- Nervios peroneos.
- Nervio sural.
Está indicada en neuropatías periféricas, dolor crónico tras traumatismos o cirugías y otras patologías dolorosas del pie.
Radiofrecuencia del neuroma de Morton
La radiofrecuencia aplicada al nervio afectado en el neuroma de Morton es una alternativa eficaz para aliviar el dolor plantar, reduciendo la necesidad de cirugía abierta en muchos casos.
¿Cómo se lleva a cabo la radiofrecuencia?
El procedimiento se desarrolla en tres fases. En primer lugar, se realiza una consulta de evaluación médica completa para identificar la causa del dolor, revisar pruebas de imagen y confirmar que la radiofrecuencia es el tratamiento más adecuado. A partir de este análisis se selecciona el nervio objetivo y se planifica la técnica de forma personalizada.
La segunda fase corresponde al procedimiento, que se realiza en nuestra sala de técnicas bajo condiciones de máxima asepsia. Con ayuda de ecografía o fluoroscopia, se localiza con precisión el nervio a tratar y se introduce una aguja específica de radiofrecuencia. Tras confirmar la posición correcta, se aplica radiofrecuencia térmica o pulsada según la indicación clínica. El procedimiento se realiza con anestesia local y, en algunos casos, con sedación suave.
La tercera fase es la recuperación. Tras un breve periodo de observación, el paciente recibe el alta el mismo día y, por lo general, puede retomar sus actividades habituales en un plazo de 24 a 48 horas.
Beneficios de la radiofrecuencia
La radiofrecuencia aplicada al sistema nervioso periférico ofrece un alivio prolongado del dolor y una mejora significativa de la funcionalidad de la zona tratada. Al tratarse de una técnica mínimamente invasiva y guiada por imagen, permite actuar con gran precisión, reduciendo riesgos y minimizando la necesidad de medicación analgésica.
Además, facilita una rápida reincorporación a la actividad diaria, puede repetirse si el dolor reaparece y es compatible con otros tratamientos como la fisioterapia o la neuromodulación, formando parte de un abordaje integral del dolor.
Alternativas y técnicas complementarias: crioanalgesia
La crioanalgesia es una técnica mínimamente invasiva utilizada en el tratamiento del dolor crónico y agudo que actúa mediante la aplicación controlada de frío sobre un nervio específico, interrumpiendo temporalmente la transmisión del estímulo doloroso.
Su objetivo es reducir el dolor sin destruir el nervio, permitiendo que este recupere progresivamente su función con el paso del tiempo. Por este motivo, se considera una técnica segura, reversible y especialmente útil en determinados tipos de dolor neuropático y musculoesquelético.
¿Cómo actúa la crioanalgesia?
Durante el procedimiento, se introduce una aguja especial hasta la proximidad del nervio responsable del dolor, guiada por técnicas de imagen. A través de ella se aplica frío extremo de forma precisa, generando una bloqueo funcional temporal del nervio.
Este efecto reduce la capacidad del nervio para transmitir señales dolorosas, pero preserva su estructura, lo que diferencia la crioanalgesia de otras técnicas ablativas más definitivas.
¿En qué casos está indicada la crioanalgesia?
La crioanalgesia está indicada principalmente en:
- Dolor neuropático periférico.
- Dolor musculoesquelético localizado.
- Neuralgias específicas.
- Dolor postquirúrgico persistente.
- Pacientes que no han respondido adecuadamente a tratamientos conservadores.
Desde Medicina del Dolor, la indicación de crioanalgesia se realiza tras una valoración individualizada, teniendo en cuenta el tipo de dolor, su localización, duración y respuesta a tratamientos previos.
Beneficios de la crioanalgesia
Entre las principales ventajas de esta técnica destacan:
- Procedimiento mínimamente invasivo.
- Alta precisión sobre el nervio responsable del dolor.
- Preservación de la anatomía nerviosa.
- Reducción significativa del dolor.
- Recuperación rápida.
- Posibilidad de repetirse si el dolor reaparece.
Recuperación tras la crioanalgesia
Tras el procedimiento, el paciente suele retomar su actividad habitual en poco tiempo. El alivio del dolor puede aparecer de forma progresiva y mantenerse durante semanas o meses, dependiendo del caso y del nervio tratado. El seguimiento médico permite valorar la evolución y decidir si es necesario complementar el tratamiento con otras técnicas, como la radiofrecuencia.
Tecnología en radiofrecuencia del Sistema Nervioso Central
Para realizar estos procedimientos contamos con una sala de técnicas equipada con ecografía de alta resolución y fluoroscopia, lo que nos permite localizar los nervios periféricos con exactitud y tratar únicamente la estructura responsable del dolor.
Utilizamos generadores y agujas de radiofrecuencia homologados, adaptados a cada tipo de nervio y patología, garantizando un tratamiento seguro, eficaz y confortable para el paciente.
Equipo especializado en
en radiofrecuencia del Sistema Nervioso Periférico en Valencia
En Medicina del Dolor disponemos de un equipo de especialistas con amplia experiencia en el tratamiento del dolor articular y neuropático mediante técnicas intervencionistas mínimamente invasivas como la radiofrecuencia periférica.
Médicos, personal de enfermería y fisioterapeutas trabajan de forma coordinada para ofrecer una atención integral, personalizada y orientada a resultados, ajustando cada tratamiento al diagnóstico y a la evolución clínica del paciente.
Por qué elegirnos para tu tratamiento con radiofrecuencia del Sistema Nervioso Periférico en Valencia
01.
Expertos en radiofrecuencia
En Medicina del Dolor Somos un centro de referencia en técnicas intervencionistas para el tratamiento del dolor, con amplia experiencia en radiofrecuencia aplicada a nervios periféricos y articulaciones.
02.
Tecnología de máxima precisión
Disponemos de ecografía de alta resolución, fluoroscopia y una sala de técnicas específicamente equipada para realizar procedimientos con total precisión, seguridad y eficacia.
03.
Equipo experto y en formación continua
Nuestro equipo médico se actualiza de forma continua en los protocolos más avanzados de radiofrecuencia térmica y pulsada, garantizando un tratamiento basado en la evidencia científica y adaptado a cada caso clínico.
Preguntas frecuentes sobre radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico
El sistema nervioso periférico está formado por todas las estructuras nerviosas que se encuentran fuera del cerebro y la médula espinal. Incluye los nervios craneales, los nervios espinales y sus ramificaciones, además de los ganglios nerviosos asociados.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, explicamos a menudo que esta red es clave porque conecta el sistema nervioso central con músculos, articulaciones, piel y órganos, permitiendo que la información sensitiva y motora circule de forma constante por todo el cuerpo.
La función principal del sistema nervioso periférico es transmitir información entre el sistema nervioso central y el resto del organismo. Por un lado, recoge estímulos sensitivos como dolor, tacto, presión o temperatura; por otro, envía órdenes motoras y autónomas que controlan el movimiento y distintas funciones involuntarias.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, insistimos en que cuando esta “autopista” nerviosa se altera (por compresión, inflamación o sensibilización), pueden aparecer dolores persistentes que no siempre responden bien a tratamientos convencionales.
Los nervios periféricos dañados pueden causar dolor neuropático (quemazón, pinchazos o descargas eléctricas), hormigueo, entumecimiento y pérdida de sensibilidad. Dependiendo del nervio afectado, también puede haber debilidad, calambres o dificultad para coordinar movimientos.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, valoramos especialmente si el dolor está bien localizado y sigue el recorrido de un nervio concreto, ya que eso permite orientar el diagnóstico y plantear opciones terapéuticas dirigidas.
La neuralgia de Arnold es un trastorno neurológico producido por la irritación o compresión del nervio occipital mayor, que se localiza en la parte posterior de la cabeza. Se manifiesta como un dolor intenso, punzante o en forma de descargas eléctricas que puede irradiarse desde el cuello hacia el cuero cabelludo y, a veces, hacia la zona temporal, y hasta el ojo.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, diferenciamos este cuadro de otros tipos de cefalea porque suele empeorar con el movimiento cervical o la presión en el punto de salida del nervio, y porque puede responder a técnicas dirigidas sobre el nervio implicado.
La neuralgia de Arnold puede durar desde episodios breves y repetidos hasta cuadros persistentes que se prolongan durante meses o años. La duración depende de la causa (tensión cervical, atrapamiento del nervio, traumatismos, etc.) y de si se aplica un tratamiento adecuado.
En casos crónicos, el dolor mantenido puede generar hipersensibilidad y limitar la movilidad del cuello, por lo que conviene valorar de forma precoz las opciones terapéuticas disponibles.
Los síntomas pueden incluir dolor en el cuello y la base del cráneo, rigidez cervical y dolor irradiado hacia la cabeza, hombros o parte superior de la espalda. Algunas personas describen sensibilidad exagerada al tacto en el cuero cabelludo o dolor que se intensifica al girar el cuello.
A diferencia de una contractura simple, la neuralgia puede producir sensaciones eléctricas o punzantes, lo que sugiere implicación nerviosa y requiere evaluación específica.
Si no se trata, la neuralgia de Arnold puede cronificarse y aumentar su frecuencia e intensidad. El dolor persistente puede generar contracturas reflejas, rigidez cervical, limitación de movimientos y un deterioro de la calidad de vida.
En cuadros mantenidos, es importante valorar estrategias de tratamiento que no se limiten solo a medicación, sino que actúen sobre el nervio implicado cuando esté claramente identificado.
El dolor de hombro puede estar causado por la afectación de varios nervios, siendo los más frecuentes el nervio supraescapular y el nervio axilar. Estos nervios transmiten la sensibilidad de la articulación y participan en el control del movimiento del hombro.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, estudiamos si el dolor se comporta como neuropático o si existe sensibilización nerviosa, ya que eso cambia el enfoque terapéutico.
El hombro puede doler de forma persistente cuando existe una causa que mantiene el estímulo doloroso, como degeneración articular, inflamación crónica o participación nerviosa. Con el tiempo, el sistema nervioso puede amplificar el dolor incluso cuando la lesión inicial ya no explica la intensidad de los síntomas.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, valoramos estos casos cuando el dolor no mejora con tratamientos habituales.
El nervio supraescapular es un nervio periférico que inerva parte de la musculatura del hombro y transmite información sensitiva de la articulación.
Tiene un papel clave en la estabilidad del hombro y puede contribuir al dolor crónico cuando existe artrosis o lesión del manguito rotador.
El nervio axilar aporta inervación motora al músculo deltoides y sensibilidad a la zona externa del hombro.
Cuando se afecta, puede aparecer dolor, pérdida de fuerza y dificultad para levantar el brazo.
El síndrome del túnel carpiano es una neuropatía causada por la compresión del nervio mediano en la muñeca.
Provoca hormigueo, entumecimiento, dolor nocturno y pérdida de fuerza progresiva en la mano.
Suele sospecharse cuando hay hormigueo en pulgar, índice y dedo medio, dolor nocturno y torpeza manual.
El diagnóstico se confirma mediante valoración médica y, en muchos casos, estudios neurofisiológicos (electromiograma).
El síndrome del túnel cubital es la compresión del nervio cubital a nivel del codo o de la mano. Produce dolor, hormigueo y pérdida de sensibilidad en el meñique y el anular, y puede generar debilidad en la mano.
En el túnel cubital se afecta el nervio cubital, responsable de la sensibilidad del meñique y del control de varios músculos de la mano. Su compresión prolongada puede causar pérdida funcional.
El dolor del nervio femoral suele localizarse en la parte anterior del muslo y puede irradiarse hacia la ingle o la rodilla, empeorando al caminar o subir escaleras.
El nervio femoral permite la extensión de la rodilla y transmite la sensibilidad de la cara anterior del muslo. Es esencial para caminar y mantener la postura.
El dolor de cadera puede estar relacionado con el nervio femoral o el nervio obturador, que transmiten la sensibilidad de la articulación y zonas cercanas.
El nervio obturador participa en la sensibilidad y el movimiento de la cara interna del muslo. Su afectación puede provocar dolor inguinal y dificultad para caminar.
El dolor de rodilla está mediado por los nervios geniculados, responsables de transmitir la sensibilidad de la articulación, especialmente en artrosis o dolor persistente tras cirugía.
El tratamiento del dolor crónico de rodilla combina medidas conservadoras y, en casos seleccionados, técnicas dirigidas al nervio responsable del dolor.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, se valora la radiofrecuencia cuando el dolor persiste pese a tratamientos previos.
Los nervios del pie inflamados pueden causar dolor, quemazón, hormigueo y entumecimiento, que suele empeorar al caminar o con calzado estrecho.
El daño del nervio sural puede provocar dolor neuropático en la parte posterior de la pierna y el borde externo del pie, acompañado de hormigueo o pérdida de sensibilidad.
El dolor del nervio sural se localiza en la parte posterior de la pierna y el borde externo del pie, con sensación de quemazón o descargas eléctricas.
El nervio sural es un nervio sensitivo que transmite la sensibilidad de la parte posterior-lateral de la pierna y del borde externo del pie.
El bloqueo del nervio sural es una técnica que actúa directamente sobre este nervio para reducir la transmisión del dolor.
Desde Medicina del Dolor, expertos en radiofrecuencia aplicada en el Sistema Nervioso Periférico, se utiliza tanto con fines diagnósticos como terapéuticos.
El nervio tibial posterior participa en la sensibilidad del pie y en el control de varios músculos del tobillo y la planta del pie.
El dolor de tobillo puede estar relacionado con el nervio tibial posterior, los nervios peroneos o el nervio sural, especialmente cuando el dolor es de tipo neuropático.
El neuroma de Morton no suele desaparecer de forma espontánea y tiende a mantenerse o empeorar si no se trata de forma adecuada.
La metatarsalgia es un término general para el dolor la planta del pie, mientras que el neuroma de Morton es una causa concreta relacionada con la irritación de un nervio interdigital.
El tiempo de mejoría depende del tratamiento y de la fase del problema. En casos iniciales puede mejorar en semanas, mientras que en cuadros crónicos puede requerir tratamientos más específicos.
El neuroma de Morton suele provocar dolor entre los dedos, sensación de piedra en el zapato y molestias que empeoran con el uso de calzado estrecho o al caminar.
